Reconfigurar la esperanza en un contexto de desesperanza

Resumen

En “Reconfigurar la esperanza en un contexto de desesperanza”, Javier Giraldo, S.J., reflexiona sobre la naturaleza de la esperanza a partir de su experiencia en Colombia y América Latina. Comienza recordando un cuestionamiento sobre su aparente falta de optimismo al describir la realidad de su país, lo que lo lleva a diferenciar entre una esperanza auténtica y una que actúa como “opio” o evasión de la cruda realidad.

Giraldo recurre a Erich Fromm, quien define la esperanza como la disposición constante hacia lo que aún no nace, sin desesperar si no ocurre en nuestra vida. La fe, complementaria a la esperanza, es entendida como la capacidad de ver lo real que aún no nace, lo que está en gestación. Sin embargo, esta mirada a lo que se está gestando también explica la crisis de la esperanza: mientras algunos celebran los avances de la modernidad, otros —como el autor— ven el “infierno” que estos han creado para la mayoría de la humanidad.

El texto recorre décadas de lucha en América Latina: los años 60 con su efervescencia revolucionaria y teológica; los 70 marcados por dictaduras y martirio; los 80 con transiciones a democracias restringidas y el auge del discurso de derechos humanos; y los 90, donde la caída del socialismo y la globalización económica frustraron muchas esperanzas de cambio estructural.

En Colombia, la esperanza se revistió de lucha jurídica por los derechos humanos, logrando avances formales como una nueva Constitución en 1991. No obstante, la impunidad y la violencia estructural persistieron, mostrando la brecha entre la ley y la realidad. El conflicto armado, agravado por la estrategia paramilitar y la manipulación mediática, ha profundizado la desesperanza.

Giraldo observa que muchas expresiones de esperanza —tanto religiosas como políticas— están ligadas al éxito y la recompensa, lo que las corrompe. Frente a esto, propone una reconfiguración de la esperanza desde una lectura contra-cultural del Evangelio, donde Jesús acepta el fracaso de la cruz sin traicionar sus valores. Esta esperanza no depende del éxito, sino que se sustenta en la adhesión existencial a valores autovalidantes, capaces de convivir con el fracaso y dotados de una gratificación intrínseca.

La esperanza así entendida desafía la cultura occidental centrada en el éxito y el rendimiento, y se alimenta de las expresiones simbólicas de los excluidos, donde la tragedia y la festividad se entrelazan para afirmar que es preferible sufrir la injusticia que participar en ella.

Descargar

Documento PDF | 19 páginas | 351KB

Scroll al inicio