Resistencia a la violación de los derechos de los pueblos y papel de las iglesias en América Latina

Resumen

El documento analiza la resistencia a la violación de los derechos de los pueblos y el papel de las iglesias en América Latina, con énfasis en Colombia. Se describen los rasgos del imperialismo estadounidense en la región, destacando momentos clave de su dominación: la firma de tratados de asistencia militar tras la Segunda Guerra Mundial, el entrenamiento de militares colombianos en escuelas estadounidenses, y el apoyo a estructuras paramilitares para reprimir movimientos sociales bajo el pretexto de combatir el comunismo y la “narco-guerrilla”. Se señala también la presencia de bases militares estadounidenses en Colombia para controlar la región.

El texto critica el desconocimiento de principios fundamentales por parte de Estados Unidos, como la autodeterminación de los pueblos, la profesionalización de los cuerpos armados y la ética internacional, sustituidos por una lógica de seguridad hemisférica basada en el anticomunismo. Este anticomunismo, articulado con sectores religiosos, especialmente el catolicismo, legitimó la represión y la violación de derechos humanos.

Se examina el “anticomunismo católico” a través de documentos pontificios que condenaron el liberalismo, el socialismo y el comunismo, estigmatizando estas ideologías y fomentando la persecución en países como Colombia, donde la actividad comunista fue declarada ilegal en 1954. Sin embargo, con el Concilio Vaticano II y la Conferencia de Medellín (1968), surgieron movimientos eclesiales de compromiso social, como los Sacerdotes para el Tercer Mundo y la Teología de la Liberación, inspirados en figuras como Camilo Torres Restrepo. Estos grupos promovieron la denuncia de injusticias y la opción por los pobres, lo que generó una era de martirio con asesinatos y persecuciones.

En las décadas de 1980 y 1990, las iglesias participaron activamente en iniciativas como los informes “Nunca Más” en varios países, documentando crímenes de lesa humanidad y reclamando verdad, justicia y reparación. También se involucraron en el Tribunal Permanente de los Pueblos para denunciar violaciones de derechos colectivos.

Finalmente, se aborda el desafío de los procesos de paz, donde la memoria frente al olvido es crucial. En Colombia, un movimiento de católicos pidió perdón por la complicidad de la Iglesia en la represión, aunque la Conferencia Episcopal rechazó esta iniciativa. Se subraya la necesidad de reconocer errores, erradicar doctrinas represivas y romper vínculos con instituciones armadas para lograr una paz duradera.

Descargar

Documento PDF | 16 páginas | 260 KB

Scroll al inicio