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  ¿Por qué?

Viernes 16 de julio de 2004, por Javier Giraldo M. , S.J.

¿Por qué "desde los márgenes"?

Al aceptar la propuesta de un grupo de amigos, de dejar navegar en el ciberespacio, y con la libertad soberana y solidaria del software libre, muchos escritos que responden a numerosas coyunturas, conflictos y tragedias del pasado, que aún se proyectan en el presente y hacia el futuro con sus efectos y secuelas, no se me ha ocurrido otra etiqueta que los cobije sino ésta: " desde los márgenes ". Así, quien se acerque a una consulta no podrá ilusionarse con encontrar páginas que satisfagan los estándares de quienes se sienten tranquilos o "a gusto" en el espacio textual "normal" de nuestra sociedad vigente.

Todo organismo social tiene su propio espacio textual; el espacio dentro del cual se puede escribir legítimamente, siguiendo unos parámetros semánticos que estructuran, cohesionan y controlan la vida, el pensar y el sentir social. Los textos disidentes hay que remitirlos simbólicamente a los márgenes; a los espacios vacíos diseñados como vacíos para darle orden y aceptabilidad estética al texto legítimo; en otros términos, serían espacios consagrados al vacío, al silencio, a la inconsciencia. Escribir, pues, desde los márgenes del espacio textual "normal" de nuestra sociedad, es incursionar en muchos silencios, en muchos vacíos, en muchas realidades relegadas al mundo del inconsciente social.

Erich Fromm, en sus exploraciones del inconsciente social en sociedades enfermas, descubrió la fuerza que tiene el miedo al aislamiento y al ostracismo. A este respecto escribió: " Por esta razón el individuo no tiene más remedio que permanecer ciego ante aquello que su grupo pretende que no existe, o aceptar como verdad aquello que la mayoría dice ser verdad, aun cuando sus propios ojos pudieran convencerlo de que es falso. El rebaño es tan vitalmente importante para el individuo que sus puntos de vista, creencias y emociones constituyen la realidad para él, más aún que lo que sus sentidos y razón le dicen. Así como en el estado de disociación hipnótica la voz del hipnotizador ocupa el sitio de la realidad, así la pauta social constituye la realidad para la mayoría de la gente. Lo que el hombre considera verdadero, real y cuerdo, son los clichés aceptados por su sociedad, y una gran parte de lo que no se ajusta a tales clichés queda excluido del conocimiento, es inconsciente. Casi no hay cosa que el hombre no crea "o reprima- cuando se ve presionado por la amenaza explícita del ostracismo".

Pero a renglón seguido Erich Fromm resuelve la duda y el pesimismo que dejan sus palabras, que harían pensar en un fatalismo de inautenticidad de todo escrito concebido en el interior de una sociedad deshumanizada, pues afirma: "El hombre no solamente es miembro de la sociedad, también es miembro del género humano. Si bien el hombre teme al total aislamiento de su grupo social, también teme quedar aislado de la humanidad que hay dentro de sí y que está representada por su conciencia moral y su razón. (...) Mientras más fuerte sea el conflicto entre las metas sociales y las metas humanas, más desgarrado estará el individuo entre esos dos peligrosos polos de aislamiento. Hasta el grado en que, por su propio desarrollo intelectual y espiritual, una persona siente solidaridad con la humanidad, podrá tolerar el ostracismo social y viceversa." [1]

No me considero "dueño" de los escritos que esta página ofrece. Los signos no verbales que multitud de compatriotas me han transmitido desde y a través de sus silencios y sus sufrimientos, reclaman una propiedad más legítima que la de las palabras escritas, que solo son un esfuerzo, la mayoría de las veces desafortunado, por acercarse a una zarza que arde sin consumirse.

Javier Giraldo M., S. J.

Notes :

[1(Erich Fromm "Más allá de las Cadenas de la Ilusión", Herrero Hermanos, Sucs., S. A, México, 1968, pg. 106-107)


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